Seguidores

7 abr. 2016

La revolución en caliente



Eran las diez cervezas que me supieron a recuerdos amargos y a aquellos que, aún recientes, ya sabían a sueños, nuevos comienzos y al abril deshecho o quebrado que gracias a tu eterno otoño se había instalado en mi calendario. Calendario de eterno abril, de casualidades de marzo y de mayos que no quería que llegasen.
Era el sol que huía en el bar de barro y tierra y la mirada que giraba siempre un poco hacia la izquierda -que aunque te niegues a aceptarlo el rap que fluye por tus venas te hizo un cazador innato de libertades, revoluciones y comunas-.
Y es ahora el anhelo, el querer más, el "fóllame", el "pide otra ronda", el no acabar aquí ni ahora, el dejarme llevar, el no medir los instantes por cúmulos de emociones, el empezar a hacer la revolución en tu cama y mi cuerpo, el cruzar esa avenida sin fin hacia ninguna parte, el sabor celeste de nuestro hielo, Villanueva y a veces también Castillejos, el mañana te hablo y el no creer ser capaz de hacerlo hasta el momento, tu colección de recuerdos y momentos que, aunque no tan desastre como el mío, igual de afixiante. 
Es ahora cuando quiero dejar que fluya y estrellarme y estrellarte. Y besarnos y besarte. Y perdernos como el hielo que de boca en boca se deshacía.
Como ahora me deshago yo entre tus sábanas.

3 comentarios:

  1. Y justo ahora y con este texto me hiciste estrellarme con mi propia historia y sólo puedo decirte que el fluir como el mar es lo único capaz de aplastarte contra el acantilado, pero también quien te bañe en felicidad constante, así que fluye, estrellate, estrellalo, vive

    ResponderEliminar

Te agradecería tu opinión, eso sí, siempre con respeto y educación.
:)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...