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29 de mayo de 2012

Y nunca podrás luchar contra eso...

Aquí quien manda soy yo, no tú.
¿Tengo que recordarte que te quedaste atrás en mi vida? ¿Que solo sirves para hacer daño y enmarañar las cosas?
De pequeña pensaba tanto en tu existencia... Creía que serías bueno, que sabrías cómo tratarme. Pero conforme fui creciendo aprendí que te diviertes a mi costa, que eres un hipócrita. Cuando me prometes algo luego no lo cumples y encima te regodeas de mí empujándome para que caiga en un pozo hondo.
¿Sabes qué?  Que tú no tienes ninguna influencia en mis decisiones, tú jamás podrás controlarlas como has intentado tantas veces.
Si tú dices negro yo diré blanco y si quieres que salga el sol haré que llueva. Porque yo no soy tu muñeca para que vistas mi personalidad como quieras ni para que me saques de paseo cuando te apetezca divertirte.
No puedes hacerme daño, ya no. Ya no hay nada que puedas utilizar contra mí, has intentado tantas que no podría enumerarlas todas. Pero soy inmune a ti, nunca más podrás dañarme. He aprendido a observarte y a forzar mi coraza a base de tus golpes.
Yo soy la única que tiene poder sobre lo que pasará en mi vida, la única que decide a dónde irá y cómo. Ya lo has intentado conmigo, con ellos, con todos.
, destino, jamás serás dueño de mí. Puedes marcar las directrices de mis decisiones, intentar convencerme, pero la última palabra la tendré yo. Siempre
<<Y nunca podrás luchar contra eso...>>

25 de mayo de 2012

¿A quién debo amar?

Ahora mismo me encuentro entre dos caminos que se abren ante mí. Ambos muestran un desenlace incierto y un trayecto difícil y doloroso. No sé si he de tomar alguno o si he de dejarlos marchar...
Uno me mantuvo en pie ante él durante semanas, me hizo sufrir y verdaderamente lo ansié. El otro fue agradable y repentino.
Ambos ante mí, entreabiertos, dándome una oportunidad. Ambos difíciles de alcanzar, rebosados de piedras para hacerme caer.
Quizás debería dejarlos atrás y tomar la dirección contraria. No tendría que arriesgarme a nada, no perdería ni ganaría. Si les doy la espalda todo será más fácil, más simple... 
Pero si pienso en rendirme una gran frustración se apodera de mí.
El primer camino tan pronto como se abrió en el pasado volvió a cerrarse y ahora ha vuelto a mí. Es el camino que más se asemeja a mi forma de ser, a mis opiniones y sentimientos.
El segundo camino apareció hace poco, no conozco sus límites, sus trampas, no sé nada de él. Lo único que he aprendido en este poco tiempo es que sabrá alegrarme cada mañana, siempre estará ahí para cuando le necesite. No ha tenido la oportunidad que brindé al primero hace meses...
¿Qué puedo hacer? ¿A quién debo amar

22 de mayo de 2012

¿Yo me enamoré de ti?

Ahora te veo y me pregunto, ¿yo me enamoré de ti? ¿De qué exactamente?
Pues la verdad si me hubieran preguntado eso hace un mes habría dado una lista interminable de cosas que me hacían quererte. Ahora no soy capaz de dar una sola, quizás sea que soy muy desmemoriada y he olvidado gran parte de lo que te hacía ser como eras. O quizás es que simplemente me quité la venda que llevaba en los ojos hace unas semanas.
Puede que cuando me enamoré de ti tuvieras tropecientas mil cosas buenas y de pronto han desaparecido... No, eso no ha ocurrido. Solo que has cambiado tú, he cambiado yo y ha cambiado el mundo. Y  que mi percepción de ti se acabó tergiversando.
No sé por qué ni cuándo exactamente comencé a sacarte defectos en mi cabeza, todos aquellos que no vi en su momento. Todos aquellos que me harían odiar a una persona como tú hoy mismo. Todos aquellos que enterré al enamorarme de ti ciegamente, todos aquellos que vinieron de golpe, que chocaron conmigo, que hicieron a mis lágrimas caer fuertemente, todos aquellos que me llevaron a preguntarme, ¿yo me enamoré de ti?
Pero es cierto, no me arrepiento de nada. Porque en algún momento en todos aquellos recuerdos que en mi mente ahora están desgastados y arañados existía una persona que me hacía feliz, una persona que formaba parte de ti...

18 de mayo de 2012

Voy a cerrarme

<<Sé que voy a cerrarme cuando llegue otra persona porque la única vez que abrí mi corazón mis propias palabras me golpearon. Quizás fue culpa de él, o tal vez mía por ser tan absurda y decirle todo lo que sentía...>>
Pero ahora sé que se abrió una grieta profunda que me veo incapaz de cerrar, una grieta que me hizo ser superficial en el amor y que me obligó a callar lo que sentía.
                            <<Los golpes te enseñan y a veces demasiado...>>
Es eso lo que me ha ocurrido, ¿no? Porque entonces qué pasa, qué ocurre en mí, qué está mal... 
<<No lo sé, pero tengo la certeza de que quiero curar esa herida. Quiero que la confianza que derrochaba al hablar de mis sentimientos vuelva. Puede que ocurra si la persona de la que vuelva a enamorarme sabe cómo tratarme, cómo quererme...>> 
De momento estoy segura de que me cerraré a decir lo que siento por miedo a que me traicionen de nuevo, a que me utilicen o a que se lo tomen como un juego...
...Porque el amor no es ningún juego...

13 de mayo de 2012

Te odio

Se me escapa, corre de mí, me da la espalda, deja de hablarme, me niega relentizar su velocidad...
Por más que le grito no quiere escucharme, no sé qué decirle.
Me debato con él tanto como puedo, nos enzarzamos, nos perdonamos y volvemos a pelearnos.
Intento explicarle por qué deseo que no vaya tan vertiginosamente rápido pero no me presta atención. Solo piensa en sí mismo, claro, como él no tiene nada que perder...
Lloro por su culpa, me enfado e incluso he llegado a golpear aquello que me rodea... ¿Cómo puedo desequilibrarlo? ¿Hay alguna forma de pararlo? 
Le estoy perdiendo, lo sé. No tengo nada que hacer, no hay nada que le obligue a volver. No hay nada que nos haga retroceder para arreglar lo que hemos hecho mal...
¡Le detesto!
Tic-tac-tic-tac... Siempre está ahí para recordarme que sigue avanzando... que se me acaba, que se me va de las manos...

Maldito tiempo, ¿cómo puedo hacerte desaparecer y frenarte para que dejes de consumir la vida que me queda?
Te odio.